Con la mente en el río y la vista en el torno repaso los errores y derivas
de las últimas jornadas.
Los nuevos materiales mejoran el comportamiento
de las moscas. Menor retención de agua, cuerpos más placados, siluetas más
realistas y movimientos más naturales que relajan la dictadura de los colores.
Tras esta borrasca se abre una ventana de buen tiempo, la ocasión perfecta para nuevas propuestas.
